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Un reportaje de Chilevisión puso en el tapete el trágico caso de Daniela Vargas, menor que murió de una descompensación a la espera de un trasplante en 2015. Su situación es polémica por varias razones. En primer lugar, el SENAME habría solicitado a la red Salud UC realizar un trasplante a la menor. Para dar cumplimiento a los requisitos legales, la Red de Salud UC debía constatar que existían las condiciones mínimas de cuidado postoperatorio. El SENAME debería cumplir algunas condiciones básicas para asegurar el éxito del de la operación y su recuperación.

Como dice el comunicado de Red UC, “el éxito del trasplante cardíaco como una alternativa terapéutica extraordinaria recae no solamente en el acto quirúrgico propiamente tal, sino que además en un cuidado y seguimiento post operatorio adecuados, en el cual la adhesión al tratamiento y los controles médicos son vitales”.

En este punto la historia se pone turbia: el SENAME habría respondido tarde y mal el requerimiento, lo que desembocó en que Daniela muriera días más tarde debido a una descompensación.

Se trata de una trama compleja, en la que los involucrados tendrán mucho que explicar. Resulta valorable en ese sentido la designación de un fiscal para investigar los hechos en detalle y profundidad. Lo que no resulta valorable es la presentación parcial e incluso tergiversación que han hecho personajes públicos e incluso medios de comunicación de la historia, con dudosos propósitos y motivaciones.

Veamos a continuación dos de los ejemplos más importantes:

-En primer lugar, muchos medios con menos seriedad que Gamba dan a entender que la Red Salud habría “discriminado a la menor por su condición socioeconómica”. Lo que este título sensacionalista falla en aclarar es que la institución requirió garantías para el cuidado integral de la menor, lo que en nada tiene que ver con su condición socioeconómica. Existen protocolos internacionales que justifican una medida de este tipo. Como equipo investigamos los principios directores de la OMS sobre trasplantes, los que establecen:

“Autoridades y programas de trasplante deben monitorear donantes y receptores para asegurar que reciben los cuidados apropiados(..). La evaluación de la información concerniente a los riesgos y beneficios a largo plazo es esencial para el proceso de consentimiento y para balancear los intereses de donantes y receptores” ( Protocolo OMS, principio 10).

-En segundo lugar, en varias publicaciones se evidencia una clara falta de análisis del proceso completo desarrollado en la evaluación de la menor. Es así como el punto crítico de la trama de Daniela, la falta de respuesta del SENAME ante el requerimiento de la Red de Salud, se omite o distorsiona. Esta falta de respuesta se produjo porque el oficio que envió el SENAME al Ministerio de Salud, para que la menor recibiera los cuidados adecuados, no tuvo respuesta oportuna. La Ministra de Salud ya reconoció que el oficio de la directora del SENAME no fue respondido a tiempo, admitiendo además que la burocracia estatal dificultó una respuesta rápida (“Hay que considerar que estamos hablando de 20 días de distintas entidades que tienen que llegar finalmente a quien toma las decisiones”).

Toda la desinformación y manipulación de los hechos se condensa en varios artículos publicados, pero centrémonos en uno, relevante por su cercanía a la Universidad Católica: las declaraciones de la recientemente elegida Presidenta de la FEUC, Josefina Canales. En entrevista con La Tercera, Canales declaró “discriminar por la situación económica de alguien es caer totalmente en la incoherencia. Si no es para atender a las personas, ¿para qué está hecho el sistema de salud? ¿Cuál es la misión y la visión entonces?”.

En estas declaraciones, ¿hay algún análisis de la complejidad del problema? ¿Dónde está la valoración racional que se espera de un dirigente? Canales, sin informarse, sin al menos pedir explicaciones a su propio plantel(médicos y autoridades), construye una frase en la que simplifica al extremo una serie de hechos que no tienen simplificación. Esto se confirma con otra frase hecha: “[Visualizamos para la UC] Seguir avanzando en transformar esta casa de estudios, que es bastante conservadora y trabaja para la élite de este país”. ¿Sabe ella que el 70% de los trasplantes que realiza la red de Salud son por el sistema de Fonasa?.

Una entrevista como la entregada por Canales, compuesta casi exclusivamente de frases hechas y sin atención al desarrollo completo de los hechos, parece más propio de los discursos facilistas de campaña que de lo que se espera de la Presidenta de una de las federaciones más importantes del país. Quizás ya es hora de que le avisen que empiece a hablar como tal y no como si estuviera en un mitin de primer día de campaña.