Evaluación
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Izikson es cientista político de la Universidad del Desarollo, magíster en Comunicación Estratégica de la Universidad Adolfo Ibáñez y ex miembro del equipo asesor del ex Presidente Sebastián Piñera. Pero por sobre todo, fotógrafo: no de paisajes ni de monumentos, sino que de la realidad política y social de Chile. Cuestionado por sus detractores, manifiesta a El Paso que Plaza Pública de Cadem -junto a la Encuesta CEP- son las mejores instrumentos para analizar la opinión pública nacional.

¿Cuál es el rol que deberían tener las encuestas?

Hay que aislar los años electorales para hacer una evaluación sobre cuál es el rol de las encuestas. Porque el año electoral tiende a teñir todo. Aparecen encuestas nuevas, nuevos proveedores que nadie conoce, que ensucian el panorama. Si tú haces un análisis, entre el 2014 y el 2016 había tres encuestas en Chile, y hoy hay siete u ocho, cada uno con sus innovaciones propias. El rol de las encuestas es uno solo: ayudar a tus clientes a tomar mejores decisiones. Entonces, los clientes son múltiples: clientes privados, públicos. Y en nuestro caso en Plaza Pública nuestro cliente es la opinión pública, y buscamos hacer un aporte al debate entregándole esta plataforma semanal de encuestas a la opinión pública: a los medios de comunicación, a la elite, al Gobierno, para que ellos puedan tomar sus mejores decisiones.

Pero pareciera que las encuestas actualmente son más relevantes. Los mismos comandos políticos suben o bajan candidatos a partir de ellas, por ejemplo.

En ese sentido, por ejemplo, esto de subir o bajar candidatos en función de las encuestas es un proceso que me parece normal, porque si un candidato se da cuenta de que no logra conquistar a la opinión pública, él va a tener que tomar una decisión y la va a tener que tomar solo, nadie se lo va a imponer. Pero por ejemplo, cuando tanto Chile Vamos como la Nueva Mayoría deciden, en vez de hacer primarias o tomar su propia decisión, entregar a la encuesta que quien saca un punto más termina siendo el alcalde de una comuna, es un error.

Entregar a la encuesta que quien saca un punto más termina siendo el alcalde de una comuna, es un error.

Bajo ese supuesto, ¿pueden las encuestas predecir eventos o es solo una ampliación del sentido común y la intuición?

Las encuestas son fotográficas, y al igual como la fotografía todo depende de la calidad del lente. Si la máquina es buena, va a sacar una buena foto: nítida, clara, que te va a permitir a ti tomar una buena decisión que va a resultar en un éxito comercial o político. Las fotos a veces, cuando la cámara no es muy buena, o el lente tiene un problema, puede salir más borrosa de los lados o puede salir borrosa entera. Y eso es un problema. Hoy las encuestas permiten sacar buenas fotografías. Obviamente si tú tienes más recursos vas a tener una mejor cámara. Si tienes menos recursos vas a sacar fotos con un iPhone o con Samsung.

De todas maneras, una buena fotografía hoy está al alcance de todos...

Pasa que la clave, creo yo, es poder no solo sacar una foto, sino que el desafío hoy es poder construir una película, es poder hacer un video, y ese video -que ya no es una foto instantánea- si no que tiene movimiento, te refuerza tu toma de decisiones y te permite acercarte a esos niveles. Por ejemplo, ¿Plaza Pública es una encuesta que podría ser aprobada por un paper internacional? Lo más probable es que no, no está hecha para la academia. Pero hoy día creo que es la mejor encuesta para tomar decisiones.

¿Plaza Pública es una encuesta que podría ser aprobada por un paper internacional? Lo más probable es que no, no está hecha para la academia. Pero hoy día creo que es la mejor encuesta para tomar decisiones.

 

Sin embargo, las encuestas están en tela de juicio. Ya pasó que hubo errores de predicción en Colombia, Inglaterra y sobre todo en Estados Unidos con Trump.

Soy un convencido de que las encuestas en Estados Unidos no se equivocaron. Cuando tú comparas a nivel de voto nacional las encuestas, anduvieron exactas; y en los distritos, anduvieron bien en 46 de 50. Lo que pasó en Estados Unidos es que fue tal el poder que hubo para que ganara Hillary Clinton -mediático, político, social- que se transformó en tabú plantear la sola posibilidad de que Trump pudiera ganar la elección. Pero eso es un error de lectura.

Ante eso, ¿qué criterios usarías para discriminar entre una encuesta confiable y una de la que hay que desconfiar?

Hay muchas cosas por mirar. Pero las principales son, primero, que haya claridad y transparencia en su metodología: que esté pública, que sea clara, independiente de cuál sea, si es probabilística o de cuotas. Si es de cuotas, que esté claro cuáles son las cuotas que estás usando, cuál es el alcance, la representatividad de la muestra. Y partiría incluso viendo quiénes están detrás de las encuestas. ¿Hay una empresa detrás? ¿Cuál es la experiencia que tiene? ¿Quién los financia? Es súper importante también la forma, la sistematicidad, la periodicidad que siempre se cumpla. Y los márgenes de error son relativos. Nosotros, por ejemplo, tenemos una encuesta semanal de 700 casos que tiene margen de error de 3,7%, pero que en el mes son 2.800 casos y tiene un margen de error de 1,6%.

Partiría viendo quiénes están detrás de las encuestas. ¿Hay una empresa detrás? ¿Cuál es la experiencia que tiene? ¿Quién los financia?

 

Plaza Pública, en ese caso, utiliza una metodología mixta: una parte cara a cara y la otra telefónica. ¿De qué manera le dan esta confiabilidad a un sistema que no había sido usado antes?

Nuestra empresa es una empresa de cuotas. Entonces, lo primero y lo más importante es el diseño de la muestra. Yo sé a quién tengo que llegar semanalmente por género, edad, nivel socioeconómico y comuna. Entonces yo sé, por ejemplo, que necesito a un joven entre 18 y 30 años que viva en Las Condes y que sea C1. ¿Qué importa si yo lo contacto por teléfono o si lo contacto en la calle? Es irrelevante. Lo que importa es llegar a ese joven. Entonces, permito que mi encuesta sea más representativa porque la cuota es la que necesito. Y eso no lo logra ningún otro tipo de metodología. ] El resultado, ¿cuál es? Que cuando tú comparas la aprobación presidencial nuestra con la de la Encuesta CEP, que es la más perfecta en términos metodológicos, el nivel de aprobación nuestro con el de ellos no tiene ninguna diferencia, el nivel de intención de voto de los candidatos no tiene ninguna diferencia con el nuestro.

 

¿Qué innovaciones de otros países te gustaría incorporar en las encuestas chilenas?

Tenemos que avanzar definitivamente hacia encuestas web. Tener un gran panel con muestras representativas de Chile a nivel online, y hoy día esas no las tiene nadie. Así como hoy tú puedes hacer encuestas en hogares o encuestas telefónicas, debemos avanzar a tener un panel de 4 millones de consumidores habilitados para poder votar. Eso es lo primero. Y lo segundo es Big Data: ver cómo nosotros conectamos la información que se genera en las redes sociales con la investigación de opinión pública que se muestra hoy día.